Vale… te lo prometí ayer, y aquí va: el día del logo fue una auténtica locura.
En el grupo de los Consejeros lancé más de 15 versiones diferentes.
Quería algo que tuviera fuerza, que gritara “esto es buceo, pero también es actitud”.
Tenía claro que el logo debía ser una máscara, un poco macarra, con ese rollo grafiti que nos define.
Y claro… imagina 10 buceadores opinando a la vez:
“Ese parece Batman.”
“El de la máscara parece un pulpo enfadado.”
“Ponle burbujas, tío.”
Era un caos. Pero un caos bonito.
Entre bromas y audios eternos, al final lo encontramos.
La máscara perfecta.
Macarra, moderna y con alma.
Nuestro logo.
Y justo cuando creía que ya podía descansar, llegaron las chicas de Cloud Studio con el banner de la web:
una ballena saliendo de la bahía de Cerro Gordo.
Brutal.
Lo vi y pensé: “Ya está. Ésta es la imagen.”
Ese fue el primer día que sentí que La Tienda de Buceo tenía cara.
Pero lo que vino después fue la parte más dura:
hacer que todo eso funcionara de verdad.
Nos vemos mañana.
Porque el Día 9… fue el primer golpe de realidad.