Y llegó el momento de contarlo al mundo.
Después de meses de trabajo, de noches sin dormir, de papeles ardiendo y cafés fríos… tocaba enseñar La Tienda de Buceo.
Publicamos el vídeo.
La botella con el mensaje pasaba de mano en mano, de buceador a buceador, hasta llegar a La Barrica, nuestro rincón de siempre.
Javi descorcha la botella, saca el papel, y ahí estaba:
“Ya tenemos web.”
La reacción fue una locura.
Mensajes, llamadas, felicitaciones, gente entrando a la web, compartiendo, riendo, comentando.
El grupo de los Consejeros echaba humo.
Era como ver a toda la familia de Buceo España celebrar contigo.
Y entre tanta emoción, hubo algo que me marcó:
una clienta escribió diciendo
“Por fin hay una tienda que siento mía, donde sé que me entienden.”
Y ahí lo supe:
había valido la pena.
La tienda no era solo mía.
Era de todos los que alguna vez se sumergieron con nosotros,
de todos los que aman este azul tanto como nosotros.
Nos vemos mañana.
Porque el Día 16 fue cuando llegaron las primeras compras… y las primeras sorpresas. 🐠